Cuando llegan los meses fríos, no solo cambia lo que comemos o cómo organizamos nuestras rutinas diarias. La miel también responde a las estaciones. Y es habitual que, en invierno, algunos de nuestros clientes pregunten por cambios en su textura o aspecto. En Miel Mayem trabajamos con mieles naturales y crudas. Por eso, muchas veces la miel que llega a casa continúa evolucionando de forma natural. Entender cómo cambia la miel en invierno te ayudará a valorarla todavía más y a conservarla como se merece. La cristalización es un proceso natural Uno de los cambios más visibles durante el invierno es la cristalización. La miel empieza a formar pequeños cristales, volviéndose más espesa o incluso sólida. En algunas variedades, la cristalización es más rápida y en otras tarda más, dependiendo de factores como la temperatura ambiente, el tipo de floración o si es miel natural o miel cruda. En cualquier caso, no es un defecto. Es una señal de que la miel no ha sido sometida a procesos industriales. Las bajas temperaturas aceleran esta transformación, pero no afectan a sus propiedades. Consejo práctico: Si prefieres una textura más fluida, puedes calentar el tarro suavemente al baño maría (sin superar los 40 °C). No uses microondas ni calor directo. Cómo conservar la miel durante los meses fríos El frío no daña la miel, pero puede modificar su textura. Para mantenerla en buen estado: · Guárdala en un lugar seco, protegido de la luz y de fuentes de calor excesivo. · Asegúrate de cerrar bien el tarro después de cada uso. · Evita guardarla en la nevera: el frío extremo favorece la cristalización. En Miel Mayem envasamos nuestras mieles directamente desde el bidón, a cuchara, sin alterar su estado natural. Por eso, en invierno, es más común que nuestras mieles crudas presenten una textura densa o cremosa. ¿Qué variedades son más frecuentes en invierno? Durante los meses fríos, no hay recolección activa, ya que las abejas descansan y las floraciones son escasas. Es un momento en el que se consumen las mieles recolectadas durante el año, especialmente aquellas que encajan con el clima de la temporada. En invierno, muchas personas optan por variedades como: · Miel de Brezo, de sabor intenso y color oscuro. · Miel de Castaño, con notas saladas y un aroma floral profundo. · Miel de Almendro, más clara y suave, ideal para quienes buscan una miel delicada. Todas estas variedades están disponibles en nuestra tienda online en su formato natural o crudo, según la preferencia de cada persona. La miel también acompaña el invierno En esta época del año, la miel forma parte de muchos gestos cotidianos: un desayuno tranquilo, una infusión templada por la noche o una receta especial para compartir. Por eso, conocer cómo evoluciona en invierno ayuda a apreciarla mejor, y a mantenerla siempre lista para ese momento que tanto apetece.